Gestión del riesgo
La identificación y gestión de riesgos es un elemento básico del cometido del Consejo de Administración. El Consejo de Administración del BBVA vigila periódicamente los riesgos financieros y no financieros susceptibles de afectar al éxito de las actividades del Grupo BBVA.
Implicación del Consejo de Administración
El Consejo de Administración del BBVA determina, y revisa periódicamente, los niveles de riesgo que la institución está dispuesta a asumir en sus diversas actividades. Al cambiar el ciclo económico, también lo hace la exposición al riesgo del Grupo. En el marco de su cometido de ofrecer la máxima rentabilidad a sus accionistas, el Consejo de Administración sabe que el BBVA debe asumir una medida de riesgo proporcionada.
Para sus actividades de gestión de riesgos, el Consejo de Administración recibe la asistencia del Comité Ejecutivo y del Comité de Riesgos. Paralelamente, la Unidad de Riesgo Corporativo determina estrategias y directivas globales de gestión de riesgos, en tanto que las unidades de riesgos de las áreas de negocio definen perfiles de riesgo de los clientes en el marco de las políticas corporativas.
Integración de riesgos
El capital económico necesario para cubrir pérdidas se calcula integrando los diversos riesgos gestionados por el Grupo. Gracias a la diversificación de riesgos, las necesidades de capital económico total del BBVA son menores que la suma de las necesidades de capital económico de sus actividades individuales.
La integración de riesgos del BBVA reconoce las ventajas de la diversificación de riesgos. La evaluación de riesgos es un proceso de dos fases: en la primera, los riesgos (crediticio, del mercado y otros) son definidos de acuerdo con sus características específicas. En la segunda, son integrados empleando un modelo que toma en cuenta la interdependencia de riesgos.
Perfil de riesgo
El capital de riesgo económico (CRE) ascendía a 29.145 millones de € a 31 de diciembre de 2011, un 10,9% más que el ejercicio precedente. Los riesgos asociados con los créditos a clientes en la red de sucursales constituían la principal categoría de riesgo, y ascendían al 64,2% del total.
El CRE de renta variable incorpora los impactos de la mayor exposición en CNCB, tras la suscripción de la ampliación de capital llevada a cabo por la entidad china, y del tipo de cambio, por la apreciación del dólar de Hong Kong. El CER estructural, por tipo de interés y tipo de cambio, retrocede conjuntamente un 30,2%, por el canje de acciones preferentes y por cambios normativos que se han producido en la imputación del tipo de cambio. El CER de la operativa de mercados ve reducido su peso relativo en el total tras descender un 13,9% respecto al año anterior. Por su parte, el CER por riesgo operacional se incrementa un 6,1% por el recalibrado del modelo realizado a final de año.
